martes, 27 de enero de 2015

Desvanecida

Que el viento traiga de vuelta la chica triste que te hacía reír. Esa que pasaba los días trepada a los árboles inventando historias, soñado vaya a saber que tonterías.
Aquella qué planeaba una y mil vidas.

Esa que ya no existe.





Marketing


Es fácil comprobar que el mundo es en sí mismo una gran mentira (dirían los pesimistas): basta con visitar los stands de alguna feria o hurgar los estantes de una librería. ¿En qué realidad paralela seudocósmica es creíble que un volumen de novecientas paginas, con hojas prensadas, asfixiadas en su transparencia, donde los renglones del frente se entrelazan a trasluz con los del reverso, provocando una sopa de letras que deriva en una infinidad de caminos paralelos de oraciones truncas y subordinadas al infinitum,  se auto catalogue como edición de bolsillo? ¿En qué bolsillo común y corriente cabría cómodamente un ladrillo literario de semejante envergadura?








viernes, 16 de enero de 2015

Infortunada suerte


Iba con el reproche retumbándole en su cabeza. Esa voz chillona marcaba sus acostumbrados pasos. Cruzó todo Montecarlo hasta llegar a la lujosa entrada del famoso casino, con el reproche siguiendolo como una estela de perfume barato, insoportable.
Lanzó los dados. Inundado de asombro de repente se vio agasajado por sirenas, estruendos y guirnaldas, felicitando al nuevo millonario. Pero en una fracción de segundos dejó de lado la alegría. No quiso cobrar nada.
Cuando llegó a su casa ella seguía sentada en la puerta, pero esta vez no dijo nada. En silencio entró a la casa y se encerró en el cuarto. Un quiebre tan abrupto en la monotonía de perder siempre y las rutinarias peleas matrimoniales por su juego compulsivo, su vicio sustancioso, vital, lo llevó a la cuerda y el suicidio. Ganar había sido demasiado para él y no pensaba compartir con semejante bruja tanta suerte junta.